lunes, 31 de marzo de 2014

UN HÉROE COMO TÚ: una canción, mil reflexiones

UN HÉROE COMO TÚ: una canción, mil reflexiones
Por J. Rafael Olivieri

“Lo peor que puede ocurrirle al hombre es llegar a pensar mal de sí mismo”  (Goethe)

            Me hice esta pregunta: ¿Cómo poder expresar el infinito poder del espíritu humano en su capacidad para lograr aquello que a veces hemos considerado imposible? La respuesta la encontré, como se encuentran muchas respuestas que no parecen tener solución: ¡por causalidad! Así de grande es la vida y su maravilla, nos toma desprevenidos, nos sacude, muchas veces violentamente, luego nos levanta y finalmente después de haber aprendido la lección, nos da un propósito para continuar. Más ciertamente el trabajo no ha quedado completado todavía. Allí, es donde nuestra mayor parte debe ser llevada a cabo, somos nosotros, individualmente, tú, yo, el, ella, quienes ahora debemos hacer algo fundamental por ‘el mi mismo’ que somos cada uno y, que en la mayoría de la veces, por no decir siempre, nos asusta y a veces nos paraliza. Ese hecho, que es enteramente nuestra responsabilidad como individuos, llenos de libre albedrío y dominio propio, es la acción de tomar una decisión. ¡Y es esa decisión, la que nos convierte o no, en un héroe!

De esta manera, es en el caminar de la ‘causalidad’, que frecuentemente busco cosas nuevas para invitar a mis pacientes a crecer en su conocimiento, experiencias, emociones y en su espíritu, que me encontré con la canción denominada “Héroe”. Más sin embargo, a pesar de tener la intención de usarla con mis pacientes, como buen psicólogo he de preguntarme: ¿Quién influyó sobre quién? Al margen de lo legal o no que pueda ser, utilizo esta canción como ejemplo de los modelos comunicacionales con los cuales trabajo en el taller de Comunicación y Caricias, que yo dicto como parte de mis actividades profesionales. Pues no es solamente la aplicación y el uso que hago de ella, sino todo el proceso de transformación que una canción, de la talla de “Héroe” puede causar en cada persona que la escucha. Provoca movimiento en las emociones, ruptura sobre conceptos supuestamente arraigados e inamovibles, los cuales involucran creencias, actitudes, prejuicios y conceptos que anteriormente no habían sido cuestionados y, ahora deben ser evaluados, frente al impacto que esta canción les ha causado. La uso porque a fin de cuentas, es verdad que, toda canción tiene un mensaje, muchas veces de ‘despecho’, pero otras, muy pocas a decir verdad, como es el caso particular de “Héroe”, contiene un mensaje para valorarme, para creer y confiar en mí, para darme cuenta del poder que hay en mí, y sobre todo, que al haber vivido mi propia vida, ya he cumplido con la gran mayoría de los requisitos para yo ser un héroe, porque ya he ganado la batalla de mi propia vida.

Pero sin avanzar más allá, debo presentarte: la Canción Héroe:
Grupo: Il Divo. Álbum: Ancora. Canción: Héroe
Como un libro que no sabes el final, y te asusta lo que lees, así la vida es.
Cuando naces ya te expones al dolor, y de a poco y con valor logras crecer.
Y como un libro el corazón nos enseña que hay temor, que hay fracasos y maldad, que hay batallas que ganar.
Y en cada página el amor nos convierte en luchador, y descubres lo común: no hay un héroe como tú.
Son muy pocos que se arriesgan por amor, pero tú tienes la fe, y eso lo es todo.
No decaigas, que vivir es aprender, y no hay nada que temer, si crees en ti.
Y como un libro el corazón nos enseña que hay temor, que hay fracasos y maldad, que hay batallas que ganar
Y en cada página el amor nos convierte en luchador, y descubres lo común: no hay un héroe como tú.
Sólo Dios sabe dónde y cuándo, la vida nos dirá: ¡lo has hecho bien!
Sólo como un sueño, sólo sabrás, sabrás como vencer.
Y como un libro el corazón nos enseña que hay temor, que hay fracasos y maldad, que hay batallas que ganar
Y en cada página el amor nos convierte en luchador, y descubres lo común: no hay un  héroe como tú.
¡No hay un héroe como tú!

Cabría ahora, antes de continuar tomar un momento, una pausa, e invitarte a ti lector(a) a algo insólito: cerrar tus ojos y dirigir una mirada hacia tu propio interior, hacia tu propio yo, y evaluar como las palabras de esta canción, a este punto, ya te han impactado, a que reflexiones sobre los pensamientos, sensaciones y emociones que estas palabras están produciendo en ti. A como tus propias bases han empezado a cuestionarse. Tal vez en este punto, sería conveniente recordar que, en el proceso de construcción de la personalidad, al cual cada persona se ha visto sujeto durante su crecimiento, lo que en realidad dura toda la vida, intervienen, de forma positiva o negativa, varios factores importantes, a saber: mi entorno socio cultural, mi contexto y mi perspectiva histórica, mis figuras parentales (o de autoridad) y finalmente, mi propio YO con mi capacidad de decisión, con la cual puedo aceptar, modificar o rechazar las diferentes órdenes y programaciones infantiles, bien sean estas explícitas o implícitas, a las cuales me enfrenté, en una mezcla de emociones y experiencias, a veces buenas, otras dolorosas, pero que al final de cuentas terminaron definiéndome y, construyéndome, dándome la posibilidad de ser o no un héroe para mí mismo. Porque los héroes no nacen, los héroes como tú se forman en el proceso de vivir su propia vida. Por eso, no hay mayor verdad que esta: ¡No hay un héroe como tú!

De este proceso formativo de mi personalidad y de mi poder de decisión individual, se van configurando los elementos que me definen como persona a nivel psicológico y emocional, tanto individual como colectivo, pues individuo y sociedad se influyen también mutuamente, se constituyen y modifican el uno al otro. Es así como de este proceso de emociones y decisiones, se forman y evolucionan los conceptos que se podrán bajo el microscopio con la canción héroe. No deja de ser igualmente cierto, que independientemente de la aplicación, uso o utilidad que pueda dársele a esta canción, surja el siguiente cuestionamiento: ¿Hasta dónde le daré a este microscopio permiso para mi propia reflexión? Pues la verdad es que todo lo que se mueve en mí, está influido por mi propio proceso de conflictos emocionales, con el cual me he constituido, muchísimas veces con mucho sufrimiento, en la persona que soy. Y la verdad es, en la mayoría de las veces que, no me interesa que me ‘remuevan’ mi dolor y mis recuerdos de las tragedias que he vivido. Para mí, la verdad es, que son ese dolor y esas tragedias las que te han convertido en el héroe que eres.

            Ciertamente, aun en el supuesto negado de que pudiese llegar a entender las motivaciones y razones que permitieron la creación de tan maravillosa canción, no podría ser un analista imparcial de mí mismo, dado que mi realidad se ve afectada por el contenido emocional que envuelve cada frase e incluso cada palabra vista aisladamente. Porque no deja de ser cierto que en el proceso de mi vida, he aprendido a darle mi propio significado a cada palabra aquí expuesta. Palabras como: corazón, libro, héroe, batallas, sueños, fe, temor, fracasos, maldad, DIOS y muchas otras. Palabras que para mí tienen un significado, un poder que será diferente del poder de tus propias palabras. Por eso, después de haber saboreado y digerido cada significado en ella contenido ¿Cómo entender el poder de una metáfora, en la cual el autor ha enlazado dos elementos tan disímiles, al señalar, por ejemplo: “Y como un libro el corazón”, “el corazón nos enseña”, “en cada página el amor” o “el amor nos convierte”? por sólo citar algunos ejemplos que la creatividad artística toca dentro de cada uno de nosotros, con base en esas fantasías y esperanzas que todos guardamos en algún momento, en relación con nuestra propia vida y su desarrollo. Porque es mi responsabilidad absoluta que se cumpla en mí la afirmación: “Sólo Dios sabe dónde y cuándo, la vida nos dirá: ¡lo has hecho bien!” Ese es mi reto: que al evaluar mi vida, pueda decir con toda seguridad: ¡lo he hecho bien!

De igual manera, para poder evaluar una palabra como héroe, debemos partir de la definición que nos da el diccionario: héroe (Del lat. heros, -ōis, y este del gr. ρως). m. Varón ilustre y famoso por sus hazañas o virtudes. || 2. Hombre que lleva a cabo una acción heroica. || 3. Personaje principal de un poema o relato en que se representa una acción, y especialmente del épico. || 4. Personaje de carácter elevado en la epopeya. || 5. En la mitología antigua, el nacido de un dios o una diosa y de una persona humana, por lo cual le reputaban más que hombre y menos que dios; como Hércules, Aquiles, Eneas,” (Microsoft® Encarta® 2006). Quería comentar que aunque está claro que ‘héroe’ es masculino y ‘heroína’ es femenino, la intención aquí es que el material que se presenta sea ‘unisex’, pues no deja de ser cierto que la gran mayoría de mis pacientes son mujeres. Y que el objetivo final de este artículo es que sirva de reflexión y cambio para ambos por igual. Claro, en la medida en que lo quieran aplicar.

            Desde este punto de vista, cabe aquí una primera consideración: ¿Acaso esta canción se escribió sólo para ‘hombres’? No es igualmente cierto que las mujeres pueden ser también: ‘ilustres, famosas, tener acciones heroicas, ser personajes principales…’ Sin entrar en la discusión dicotómica entre machismo y feminismo, que no es más que una representación social del género, en la cual el sexo masculino ha llevado la preponderancia. No deja de ser cierto, que la canción como producto de una construcción artística, está orientada a influir por igual tanto en hombres como en mujeres. Más aun, quien puede decir a ciencia cierta, que no influye a más mujeres que a hombres, por su misma situación de ser ellas ‘más emotivas, sentimentales y emocionales’. Que conste, lejos de una posición socio cultural: yo soy partidario de que la mujer es la tapa de la creación de Dios. Fue su último acto de creación, porque después de ella, Dios vio que ya todo estaba completo y “era bueno en gran manera” (Gen 1:31).

Por otra parte, tal como lo cita Banchs (1986) al hablar de las representaciones sociales cuando indica que “se trata de un modelo teórico que propone una concepción del ser humano como productor de informaciones y significados, como ser activo” (p.27). Y es que al ser tan amplio este concepto de héroe, podemos considerar que estamos incluyendo por igual en está ‘supuesta’ ‘simple palabra’ todo un inmenso contexto asociado y representado por una ideología, actitudes, estereotipos y atribuciones que tienen que ver precisamente, como lo requiere esta afirmación con los roles de las figuras de hombre y mujer. Por lo que perfectamente podría asignársele a la palabra héroe una significación de tipo personal, que si bien, lejos de yo necesitar hacer una obra apoteósica o épica, para ser considerado un héroe, en el caso concreto de esta canción, cualquier ser humano, por común que pudiese ser, puede llegar a sentirse plenamente un héroe, más aún: ¡un héroe como tú! Para ilustrar la idea anterior, podríamos considerar en un ejemplo hipotético que Romeo le dijese a Julieta en el balcón “quiero ser el héroe de tu corazón” y ella responderle por igual “y yo quiero ser la heroína de tu amor”. La verdad: cada uno de nosotros es un héroe en su propia historia.

De tal forma que, no sólo el término ‘héroe’ está completamente rodeado de una estructura ideológica profunda y amplia, lleno de un contexto, que como se señaló en su definición, implica una categoría superior de ser humano, con metas altruistas, y donde pocos suelen llegar. De tal forma que el concepto de héroe señala la posesión y ejecución de actitudes, atribuciones y en líneas generales del estereotipo, que muchos seres humanos quisieran poseer, pero que muy pocos pueden lograr. Es justo en esta perspectiva ideológica, donde la canción “Héroe” cambia su enfoque, pues deja de lado la  pertenencia y exclusividad de unos pocos sobre este término, y permite el alcance del mismo a la mayoría de las personas, apoyándose esto en la expresión “descubres lo común: no hay un héroe como tú”. Por ello, el mensaje de esta canción, a quien se lo permite, puede invitarlo a cambiar radicalmente muchas de sus actitudes y situaciones actuales. Porque no es como los otros te vean, sino cómo te veas a ti mismo en tu propio amor a ti.

De esta manera, lejos del significado y atribuciones que las palabras de esta canción puedan tener en forma individual, e independientes de su valoración positiva o negativa, es en el conjunto estructurado e integrado de ellas, que se manifiesta lo que podría llamarse ‘el espíritu de triunfo’, que cada individuo, y particularmente Tú, puedes llegar a desarrollar, como producto de una auto imagen, donde te veas a ti mismo, como un héroe. E incluso, más allá, pues la fortaleza valorativa de esta imagen, adquiere aún más relevancia y poder al señalar que ‘no existe otro héroe como tú’. Con lo que, si bien se refuerzan los aspectos individuales de cada uno de nosotros. Igualmente no deja de ser cierto lo que señala Tajfel (1984) con relación a los miembros de un grupo cuando afirma que: “Este énfasis en lo interindividual desatiende un importante aspecto que contribuye a la autodefinición del individuo: el hecho de que es miembro de numerosos grupos sociales y de que esa pertenencia contribuye, positiva o negativamente a la imagen que cada uno tiene de sí mismo” (p.291). Porque sí, los otros son importantes, pero más importante soy yo en mí mismo, En base a esto, puedo afirmar que el aceptar y creer en la totalidad del contexto de esta canción por parte de quien la escucha, le permite a cada persona, desarrollar un conjunto de actitudes y valoraciones positivas, por demás, muy deseables de y para su propia imagen, no sólo individual sino también de su imagen social, al pertenecer al grupo de los héroes. Es decir, pura autoestima positiva, con la cual valorarte y amarte.

Mencioné lo especial de las metáforas utilizadas por el autor de esta canción. Pudiera ser interesante revisarlas a la luz de dos conceptos importantes, como son las actitudes y las opiniones. Por ejemplo, Baró (1990) señala: “Tanto las opiniones como las actitudes son aprendidas: ‘las opiniones, como otros hábitos, tenderán a conservarse a menos que el individuo tenga nuevas experiencias de aprendizaje’... Un cambio de opinión producirá un cambio en la actitud correspondiente…” (p.251). Es justo en esa última afirmación, que está canción juega un papel importante a través de la utilización de las metáforas a las cuales nos referimos. El mensaje en ellas contenido invita a la reflexión y al cambio, precisamente, a una nueva experiencia de aprendizaje y, por consiguiente a un cambio de opinión que trae como consecuencia un cambio de actitud, sentimientos y emociones. Para ejemplificar esta idea, tenemos las metáforas: “como un libro el corazón”, el corazón nos enseña”, el amor nos convierte”. Quiere decir, que podríamos entender en ellas, que el corazón deja de ser el músculo cardiaco mantenedor de la vida, para convertirse en un libro, el cual es fuente de conocimiento, de experiencias, a través de las cuales expresamos nuestras ideas, opiniones y por supuesto que sí: todo nuestro mundo emocional. Como dice Salomón en Prov. 4:23: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. Y la vida lo es todo. Porque mientras vivas puedes creer en ti, y con ello, lograr lo que te propongas.  

Desde esta perspectiva el corazón se convierte así en fuente de enseñanzas, ello trae como consecuencia, pensando en la idea de que ‘amamos lo que conocemos’, que así el amor nos convierte… y de allí surgen los términos de ‘luchador’, ‘vencedor’ y finalmente ‘héroe’. Esto cuadra con la explicación que da Morales (1998) en relación a los procesos de atribución, cuando señala: “… no es la conducta en sí, sino el hecho de que cada persona interpreta la misma conducta de forma diferente.” (p. 240). De esta manera, es cada persona que se aproxima a esta canción quien, a través de su proceso atributivo, la que le da su poder y significancia, y por ende el poder transformador que sutilmente le hemos atribuido en contra de los conflictos emocionales que definen una autoestima baja, versus la posibilidad de redefinir una nueva valoración de mí mismo y, darme cuenta de que yo también puedo ser un héroe en mi propia vida. Y que de hecho, esa es la verdad: Yo soy un héroe.

Queda mucho material por revisar y del cual poder extraer enseñanzas, lo cual te invito a hacer. Mientras usaré esta canción para que sea ella quien termine por despedir estas ideas. Pues como ella misma dice: “Como un libro…, así la vida es”, y si bien es cierto que en ella ‘hay dolor, hay fracasos, hay maldad’, también lo es, que en ella hay “batallas que ganar”. Ella nos invita y nos dice: “No decaigas, que vivir es aprender, y no hay nada que temer, si crees en ti”. Nos llena de las fuerza positivas al afirmar nuestra imagen con verdades como: “tú tienes la fe, y eso lo es todo”, y que “el amor nos convierte en luchador”, a través del cual  “sabrás como vencer”, y para mí, lo más importante es llegar a conocer que “Solo Dios sabe donde y cuando, la vida nos dirá: ¡lo has hecho bien!” con lo cual descubres lo común: ¡no hay un  héroe como tú!

¡Te invito a ser el héroe de tu vida!

Referencias
Banchs, María A. (1986). Concepto de representaciones sociales. Análisis
 Comparativo. Revista Costarricense de Psicología. 8-9, pp.27-40
Báro, Ignacio (1990). Acción e ideología. El Salvador: UCA Editores.
Morales, J. F. (1998). Psicología Social. Madrid: McGraw-Hill.
Tajfel, Henry (1984). Grupos humanos y categorías sociales. Barcelona: Herder.