EMOCIONES,
SENTIMIENTOS Y ACTITUDES
EN
LA PAREJA
Por: José Rafael Olivieri Delgado (jul 2022)
El amor no posee, y no se deja poseer: porque el amor se basta a sí mismo.”
(Gibran Khalil, 1975)
En todas las relaciones humanas, y especialmente, en las de pareja, está presente un amplio y muy diverso conjunto de emociones, sentimientos y actitudes, las cuales pueden contribuir tanto a una adecuada interrelación entre los miembros de la díada, como a su ruptura y separación. Es decir, son elementos que facilitan u obstaculizan la relación de pareja, e influyen sobre esta en función de aspectos que involucran igualmente la madurez, el compromiso, el deseo y las expectativas de conservar la relación marital como una prioridad de la pareja.
Dichos elementos son parte de los aspectos que han de considerarse en toda relación de pareja y por ende en el proceso de la armonía marital. Cada uno de los mismos, incide de una u otra manera al logro y mantenimiento de la satisfacción de la díada, o la disminución y destrucción del bienestar marital.
Es indudable que detallar cada uno de estos múltiples elementos escapa al alcance de nuestro contenido. Sin embargo, sí puedo comentar algunos que han sido considerados por su importancia y peso en el proceso de unicidad de la pareja.
Para
que tengas una idea de la amplia variedad de estos elementos he realizado una
lista de ellos dividido en dos bloques: los Obstaculizadores (negativos) y los Facilitadores
(positivos). Esta es la lista:
Emociones, sentimientos y actitudes
negativas:
Rabia; Aversión; Temor; Apatía; Monotonía; Miedo; Desconfianza; Orgullo; Celos; Inseguridades; Falta de Honestidad; Falta de Comunicación; Rencor; La Falta de Capacidad para disculpar y olvidar; Irrespeto; Infidelidad; Falta de Compromiso; Engaño; Mal Carácter; Egoísmo; Avaricia; Ira; Dudas; Traición; Indiferencia; Envidia; Competencia; Deshonestidad; Resentimiento; Rechazo; Mentiras; Falta de amor; Sentido de propiedad; El no saber, no Poder o no querer perdonar; Altivez; Arrogancia; Ausencia de Dios; Ausencia de valor por la pareja; Soberbia; Lo Rutinario; Aburrimiento.
Incomprensión;
Falta de Autoestima; Ser Negativa(o); Inmadurez; Intolerancia; El querer
apropiarse de la vida del otro; Amargura; Querer tener el control; Pensar
primero en las necesidades de uno solo; Sentimientos de Venganza; El sentirse
humillado por el otro o agredido con intención; El carácter dominante de uno
sobre el otro porque te mantienen; Machismo; Displicencia; Sensación de
Limitación; Sensación de Incertidumbre sobre la relación; Angustia; El esconder
cosas; El no enfrentar los problemas; El minimizar o huir de las
responsabilidades.
Emociones, sentimientos y actitudes
positivas:
Amor; Serenidad; Confianza; Paz Interior; Gratitud; Sinceridad; Honestidad; Comunicación; Compromiso; Respeto; Fidelidad; Comunión; Comprensión; Dignidad; Admiración; Solidaridad; Entendimiento; Demostrar constantemente expresiones de afecto y amor; Brindarse apoyo en todos los aspectos de la vida; Reinventar cada cierto tiempo la relación (Trazarse nuevas metas, Perspectivas de Vida); Inventar nuevas tácticas de sexo y seducción que le den chispa a la relación; Sexo; Cariño; Independencia; Libertad; El Respeto a la privacidad; Alegría; Ternura; Humildad; El Escuchar; Compromiso con Dios.
Ser Positiva(o); No ser Rencorosa(o); La Intimidad física y emocional; Convivencia; Apoyo Mutuo; Paciencia; Ser Amigos; El Perdón; El Dar; Pensar primero en mi pareja; Ternura; La Sensación de conocer verdaderamente al otro; Empatía; Pasión; Camaradería; Compañerismo; Tolerancia; Esperanza; Compasión; Admiración; Compartir lo bueno y lo malo; La Idea de llegar a viejos juntos; La Sensación de tener una familia junto a la pareja; Conciliación; Compartir; Lograr llegar a los acuerdos planteados entre la pareja.
Como lo muestran los diferentes elementos señalados en las mencionadas listas, puede apreciarse como cada conjunto de elementos es considerado o bien negativos (obstaculizadores) o bien positivos (facilitadores) en la relación de pareja. Sin duda alguna, cada persona considerará a unos más prioritarios y de mayor peso que a otros. Esto variará en función de las experiencias de vida, valores, conflictos emocionales, así como lo que cada uno de los elementos mencionados representen para cada miembro de la pareja, no solamente a nivel individual, sino en conjunto. Sin embargo, la tendencia y la forma cómo influyen dichos elementos en la relación está claramente definida, de acuerdo con el grupo en el cual han sido incluidos.
En este sentido, los factores obstaculizadores actuarán en función de una disminución de la satisfacción marital, por lo que el proceso de armonía marital se verá afectada de manera negativa, lo cual pudiese incidir en una posible ruptura del vínculo sentimental. Por el contrario, los facilitadores, actuarán directamente sobre un aumento del bienestar, de tal manera que la armonía marital será afectada positivamente. Con ellos se logrará un reforzamiento de dicho vínculo, permitiendo alcanzar la satisfacción, así como la unión marital, y como consecuencia de ello, la permanencia de la relación de la pareja.
Como te lo indiqué anteriormente, no pretendo desarrollar todos estos factores mencionados, porque es una empresa que escapa a mis alcances. Por ello, aparte de haberlos enumerado, solamente comentaré unos pocos aquí, sin considerar los que ya traté anteriormente, o los que mencionaré en los próximos puntos a presentar. Entre los elementos a considerar aquí tenemos:
El EGOÍSMO, el diccionario Larousse (2004) lo define como: “n. m. (fr. égoïsme). Afecto excesivo de alguien para consigo mismo” (p. 370). Menciona EGOTISTA “adj. y n. m. y f. Que manifiesta egotismo” (p. 370). Y EGOTISMO “n. m. Manía de hablar de sí mismo; sentimiento exagerado de la propia personalidad y del propio valor” (p. 370) Mientras que Sádaba (1995) indica que: “Llamemos egoísta a aquel que todo lo supedita a su bienestar… Para ganar, al final él y solamente él.” (p. 101).
Por su parte, el diccionario de psicología y psicoanálisis (1977) define Egoísmo como: “Criterio que considera que, en último análisis, el autointerés es, o debería ser, la base de la motivación y de la moralidad; o la conducta de uno que obra de este modo” (p. 269). Mientras que define egotista como “Vanidoso; que mantiene una alta opinión de los valores propios” (p. 269). Y Egótico: “Perteneciente al yo; perteneciente al goce de placeres personales como los del cuerpo” (p. 269).
Lamentablemente, nuestra cultura actual está dirigida por este elemento devastador de las parejas. El egoísmo del Yo se ha idolatrado, endiosándolo por encima del ‘nosotros’ que debería ser la unión conyugal. La mayoría de las personas no han tomado consciencia de que han cultivado el poder de lo individual, del ‘para mí’ y de ‘lo mío’ por encima de sus propias parejas.
Contrario al amor que debería impulsarte a luchar por tu matrimonio, el egoísmo te obliga a imponer tus derechos, a mantener tu individualidad por encima de tu cónyuge, porque tú eres el único que importa. Podría añadir también que nuestro egoísmo nos hace creer que nuestros aspectos individuales son los únicos válidos, porque ya el otro no cuenta en la ecuación. Con el egoísmo no nos damos cuenta de nuestros propios problemas y conflictos personales, sino que se los endosamos al otro culpándolo de todo.
De igual manera, desde la perspectiva de lo emocional, sabemos que toda pelea, además de esconder inseguridad, miedo, frustración y necesidades insatisfechas, se alimenta del egoísmo como combustible de agresión hacia el otro. Dichas peleas permiten demostrar que muchas de nuestras reacciones emocionales, particularmente la rabia, surgen como respuesta de nuestro propio egoísmo. El egoísmo no es otra cosa que poner mis intereses, deseos y prioridades antes que los del otro o simplemente, no tomar en cuenta al otro.
Ahora mencionaremos al ORGULLO, en el diccionario de psicología y psicoanálisis (1977) se lo define como: “Sentimiento de alta estima hacia la propia capacidad o estatus; sentido del propio valer.” (p. 580). El diccionario Larousse (2004) define orgullo “n. m. (cat. orgull). Exceso de estimación propia, fatuidad, vanidad. 2. Sentimiento elevado de la propia dignidad.” (p. 744).
Mientras que en el nuevo diccionario de la Biblia el término orgullo se define como: “Aunque este término puede ser utilizado de manera positiva, en las Escrituras se emplea mayormente para señalar un exceso de autoestima, una arrogancia o soberbia que conduce a una persona a exagerar su importancia o sus virtudes. El orgullo hace que el individuo piense que es mejor que los demás.” (p. 775).
El orgullo ciega la mente y los sentidos del ser humano, lo hace engañarse sobre el valor de su existencia, lo llena de adulación para consigo mismo. Lo encierra entre los muros de una falsa autovaloración que lo hace prisionero de emociones despreciativas y de desvalorización para con el resto de sus semejantes. Esta emoción es enemiga del perdón, destruyendo toda posibilidad de reconciliación en la pareja. Al igual que es el principal destructor de la humildad, con lo cual no reconoces tus propios errores.
En esta esclavitud del orgullo estamos tan condicionados por nuestros conflictos y demás debilidades humanas, que este se opone a la posibilidad de poder amar desinteresadamente a nuestra pareja. En cambio, solamente vivimos cuidándonos de lo que el otro me pueda hacer.
Aferrarte
a tu posición de orgullo, desvalorizando o negando la posición de tu pareja,
son caminos seguros al fracaso de la relación matrimonial, tanto en el presente
como en el futuro. Por ello, si en tu posición de orgullo y egoísmo, no cedes,
no buscas soluciones, no valoras al otro, es de seguro que tu relación se
destruirá más temprano que tarde.
......
TE INVITO A CONTINUAR LEYENDO ESTE TEMA EN MI LIBRO:
FRAGMENTOS DEL CONSULTORIO PSICOLÓGICO 3
PUEDES ADQUIRIRLO A TRAVÉS DE:
www.amazon.com/author/jrodlibros
Ediciones Larousse.
English, H. B. y English, A. CH. (1977). Diccionario de
Khalil, G. (1975). El profeta. Argentina: Editorial Pomaire.






