viernes, 24 de agosto de 2012

BASES DE LA PAREJA


BASES DE LA PAREJA
Por: J. Rafael Olivieri
 
Podría hablarse que desde el comienzo mismo de la raza humana, en su necesidad de establecer vínculos con sus semejantes, uno de los más fundamentales ha sido el de establecer relaciones interpersonales signadas por el afecto, particularmente en este caso concreto, el amor de pareja, que, de todas las posibles relaciones que llevan este sello, la relación marital es quizás la más importante, para una gran mayoría de seres humanos. Sin embargo, al parecer, no deja de ser cierto que este tipo de relación entre él y ella, por una multitud de situaciones tanto de índole personal como social, cultural, histórica y de género, termina siendo a la vez paradójica, pues parece ser que, simultáneamente es la que más satisfacciones produce a la pareja, como es a la vez, la que igualmente más conflictos, tanto intra como interindividual, proporciona. Como señala Gray (1992) “crear una relación afectuosa puede presentar a veces cierto número de escollos. Los problemas son inevitables, Pero estos problemas pueden ser o bien fuentes de resentimiento y rechazo o bien oportunidades para profundizar una relación íntima e intensificar el amor, el cuidado y la confianza” (p.21). Más aún, en palabras de Martínez, J.M. (2006) “la relación de pareja es la resultante de un equilibrio de fuerzas antagónicas. Unas que tienden a unir a los miembros de la relación, a las que llamo fuerzas de cohesión, y otras, que impulsan su separación: las fuerzas de disociación” (p.79).
 
De esta forma, ambos elementos: satisfacción y conflicto (cohesión y disociación), están permanente presentes en toda relación de pareja, desde su inicio, ya sea marital o no. Pues en la relación diádica dichos elementos influyen directa y constantemente en el mencionado equilibrio de la pareja, lo que llevaría a un adecuado ajuste marital (acoplarse el uno al otro). Lo importante de este ajuste es que no sólo es de la pareja como tal, sino que impacta en forma individual a cada miembro de la pareja, pues ambos participantes de la díada, dadas sus características personales, en su totalidad, tendrán sus propias expectativas y pautas de referencia, con relación a su sensación y percepción del ajuste o no con su pareja.   Por ello, el manejo tanto de la satisfacción como del conflicto, debe formar parte importante del proceso de ajuste marital en la pareja, pues es deseable que en la misma exista la promesa de compartir el mundo bajo una premisa de crecimiento, unidad y cambio continuos, y de allí, ha de surgir la necesidad de un proceso de ajuste marital, igualmente continuo durante todas las etapas de la pareja.
 
            En este sentido, muchos son los elementos que se encuentran involucrados en el proceso del ajuste marital, los cuales, como se indicó, abarcan por igual tanto a cada miembro de la díada, como a la relación marital como unidad (1 + 1 = 1). Tales elementos, en lo que respecta a los aspectos individuales de cada uno por separado, incluyen igualmente para ambos, entre otras, las características propias de crianza, socialización, educación, sistema de creencias, capacidades cognitivas, emocionales y psicológicas de cada uno, es decir, cada miembro de la relación, tiene su propia historia personal, y que a su vez, han servido para constituirla como la persona que actualmente es. En este sentido, cada uno de ellos es una persona completa, integrada, que aportará a la relación de su propia experiencia de vida y lo compartirá con el otro (sea para bien o para mal).
 
            De igual manera, así como son importantes los aspectos individuales de cada miembro, igualmente lo es la unidad que forman como pareja, y que al margen, de estar o no, legalmente constituidos en un matrimonio, deberán transitar juntos por un tiempo indefinido (preferiblemente permanente), de la forma más armónica posible, para que así puedan constituirse en la pareja o en el matrimonio que, en principio, ambos anhelan. De forma tal que, para lograr un adecuado proceso de ajuste marital en la pareja, será necesario considerar también un aspecto importante, el cual puede englobarse como ‘información adecuada’ tanto de, como sobre y para la pareja. Comunicación que indudablemente debe estar marcada por la honestidad mutua, donde incluso se permite “obviar cierta información” si con ello se evita un daño a la pareja. No hablo de mentir para tapar un error que me pertenece, sino de proteger a mi pareja de información que no necesita y, que de tenerla, solamente causaría más daño que lo pudiese solucionar. Es una delgada línea que muchas veces puede ser mal interpretada y, causar más problemas de los que se quieren evitar, pero igualmente es parte de este proceso de ajuste. Por eso, tratándose de un proceso adaptativo, es requisito, altamente recomendable, la inclusión de los diversos aspectos de relevancia relacionados con la comunicación, elemento sin comparación en el arte de negociar de la pareja, no sólo como medio diario de compartir, sino, por demás crítico en la búsqueda de soluciones frente a los conflictos, que inevitablemente, surgen en toda relación, y mucho más en la relación marital.
 
En la estructuración de una base para la pareja es necesario considerar los tópicos relacionados con las individualidades, semejanzas y diferencias entre Él y Ella, como dos visiones del mundo que necesitan acoplarse a través de la comprensión mutua del uno para con el otro. Los aspectos propios de la pareja, un vínculo anhelado por una gran mayoría de seres humanos, que como señala Fromm (1982) sienten que “La necesidad más profunda del hombre es, entonces, la necesidad de superar su separatidad, de abandonar la prisión de su soledad” (p.20).
 
Indudablemente, debe incluirse los diferentes aspectos del sentimiento, considerado por muchos autores la base de la relación de pareja, es decir, el amor. Tema por demás amplio al igual que polémico, dada la gran variedad de opiniones que sobre el mismo existe, no sólo en el ámbito académico, sino más profusamente en todas las demás esferas artísticas, literarias, medios masivos de comunicación y, por supuesto, en la propia percepción individual de cada ser humano. Al igual que para otro aspecto fundamental de la relación de pareja, el cual crea, dependiendo de las circunstancias de cada diada, tanto ajustes como desajustes, dada su importancia crucial, y muchas veces, razón principal de la consolidación o separación de la unión de la pareja, se habla de la sexualidad y las implicaciones que este tema trae consigo.  
 
Otros tres aspectos que se han considerado importantes para ser incluidos dentro de este unirse y acoplarse de la pareja, son en primer lugar, las diferentes emociones y actitudes que surgen desde el mismo momento de iniciar la relación de pareja, y que se mantienen y perpetúan a lo largo de la misma. Estas pueden transformarse en enemigas o en facilitadoras del proceso de ajuste marital, bien sea entorpeciendo, o incluso, rompiendo la relación, o bien, consolidando y uniendo a la pareja más fuertemente.
 
Igualmente es importante considerar, dada su importancia, las implicaciones y consecuencias, que traen, no sólo a cada individuo por separado, a la pareja como relación, a la familia como producto y finalmente a la sociedad, el hecho de incluir los aspectos relacionados con la infidelidad y el divorcio o ruptura de la relación, por lo demás, desenlaces indeseados y opuestos totalmente a lo que se espera y se busca con el proceso de ajuste marital. El último de estos tres aspectos en consideración, y cabría aquí, recordar la cita Bíblica “los últimos serán los primeros”, es el perdón, que si bien no es el único, pero en mi criterio, es la clave de todo el proceso de ajuste marital y, de una relación de pareja que pretende mantenerse unida a través del tiempo. Tanta es su importancia, que considero que sin el perdón es imposible mantener una relación de las dimensiones a que me refiero, es decir, un proceso de toda la vida.
             
            De igual manera, dadas las implicaciones y alcance de un proceso tan vital como lo es la pareja, es adecuado considerar un espacio para establecer la relación y proximidad del tema del ajuste marital con el asesoramiento psicológico (terapia), como solución a muchos de los problemas que entre ellos se presentan. Por demás, sea dicho como adelanto, es en los tiempos actuales una opción valiosa y prioritaria para muchas parejas, que a pesar de su amor, recursos, capacidades y otros diversos aspectos positivos, en determinadas ocasiones no encuentran una vía de solución a sus posibles conflictos, por lo que buscar apoyo, se convierte en una situación totalmente válida dentro del área del asesoramiento psicológico.
 
Por otra parte, entre las premisas y conceptos que se desean establecer en estos artículos sobre las relaciones de pareja y, que oportunamente se irán desarrollando, en su espacio y momento adecuado, se encuentra el concepto de pareja. Al parecer en la actualidad, dada la reivindicación de los derechos de las minorías, el concepto de pareja ha sido ampliado para así poder incluir modelos no tradicionales de esta relación. Sin embargo, y en base a los autores consultados, tanto en los textos como en las investigaciones referenciadas (entre otros: Dávila (2003); Gordillo (2000); Martínez, J.M. (2006); Moral De La Rubia (2008a y b); Pease y Pease (1999)), para el presente trabajo se considera  el concepto de pareja como: la unión de dos personas: Él y Ella, en un tiempo y un espacio determinado, independientemente de si se trata de una relación con intenciones matrimoniales o no, que eventualmente compartirán metas comunes, en principio, por un tiempo indefinido.
 
Finalmente, en base a lo dicho hasta aquí, he dado un esbozo general del tema que quiero tratar y de los componentes en él incluidos. Clarificando y centrando el tema de conversación en el área del ajuste marital, cuya puesta en práctica y aplicación, considero fundamental para poder lograr el objetivo de la relación de pareja: estar juntos hasta que la muerte nos separe. Donde, dichos artículos, pretenden abarcar sólo una pequeña porción del amplio mundo de las relaciones de pareja. En este caso concreto: las diferencias entre Él y Ella, la relación de pareja, la comunicación, el amor, actitudes y emociones positivas y negativas, la sexualidad, el perdón, entre otros. En los próximos artículos desarrollaré estos aspectos por separado y más profundamente con la intención de sembrar mi granito de arena en mi propósito de apoyar a la pareja en su crecimiento y ajuste, con los cuales puedan lograr las metas que se trazaron al momento de unirse para compartir sus vidas como uno solo.   
 
Referencias

Fromm, E. (1982). El arte de amar. España: Ediciones Paidos.

Gray,  J.  (1992).  Los  hombres  son  de  Marte,  las  mujeres  son  de  Venus.  NY,  
USA: HarperCollins Publishers Inc.
 
Martínez, J.M. (2006). Amores que duran… y duran... y duran. México: Editorial Pax.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.